Hay personas que dejan una huella imborrable no sólo por lo que hacen, sino por la manera en que hacen sentir a quienes las rodean. Pablo Balario fue una de ellas.
Líder nato, apasionado por la comunicación y por cada proyecto que emprendía, tenía la capacidad de potenciar a quienes trabajaban a su lado, haciéndolos sentir protagonistas de cada desafío. A ese compromiso le sumaba una calidez poco común, un permanente espíritu de colaboración y una enorme calidad humana, virtudes que hoy son las que más se recuerdan.
“Vamos para adelante” no era para él una frase hecha ni una expresión de compromiso. Era una forma de vivir. En cada iniciativa ponía entusiasmo, convicción y una energía contagiosa que inspiraba a los demás. Con ese mismo espíritu había encarado una nueva etapa profesional con Comadreja TV, el canal de streaming que había creado con la ilusión de generar un espacio propio para la comunicación regional.
Pablo no era un improvisado. Era periodista, locutor y conductor, con una extensa trayectoria en los medios de la región. A la comunicación le dedicó gran parte de su vida, sin abandonar nunca su otra gran pasión: la música.
El pasado lunes, durante la primera transmisión de Comadreja TV y luego de aproximadamente una hora y media de programa en vivo, sufrió una descompensación. Fue trasladado de urgencia al Hospital Menor Doctor Emilio Aldaya, de Sierra de la Ventana, donde falleció pese a los esfuerzos realizados por el personal médico para salvarle la vida.
Años atrás había atravesado un infarto cuando residía en Buenos Aires. En busca de una vida más tranquila, hacía aproximadamente una década había elegido radicarse en la Comarca Serrana, donde encontró un lugar para seguir desarrollando su vocación y fortalecer su vínculo con la comunidad.
Tenía 49 años y, desde su llegada a la región, se convirtió en una figura muy querida. Además de su trabajo periodístico, era habitual verlo conduciendo festivales, celebraciones populares y numerosos eventos organizados por instituciones locales. Esa cercanía con la gente hizo que trascendiera el ámbito de los medios para convertirse en una referencia de la vida cultural y social de Sierra de la Ventana.
En los últimos meses había puesto todas sus energías en la creación de Comadreja TV, un canal de streaming pensado para ofrecer entrevistas, actualidad, entretenimiento y contenidos propios con una fuerte identidad local. Era, quizás, el proyecto más desafiante de su carrera, construido junto a un grupo de colaboradores que compartían su entusiasmo y su visión.
Quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con él coinciden en destacar su capacidad para motivar, escuchar y hacer crecer a los demás. Comadreja TV era mucho más que un emprendimiento de comunicación: representaba el sueño de seguir apostando por la región, por su gente y por nuevas formas de contar las historias de la comunidad.
Su partida, tan inesperada como dolorosa, deja un enorme vacío entre familiares, amigos, colegas y vecinos. Pero también deja un legado que permanecerá vivo en cada proyecto que impulsó, en cada persona a la que alentó y en esa frase que resumía su manera de enfrentar la vida: “Vamos para adelante”.
Hay despedidas que dejan silencio. La de Pablo Balario deja, además, un compromiso: seguir creyendo que vale la pena comunicar, crear y trabajar con pasión. Porque quienes tuvieron la suerte de conocerlo saben que su mejor herencia no fue un canal de streaming ni una carrera en los medios, sino esa manera de contagiar entusiasmo y de convencer a todos de que, aun frente a las dificultades, siempre había que “ir para adelante”.






